miércoles, 8 de marzo de 2017

Tirar para adelante, 2º de Cuaresma – Ciclo A

P. Chava, SVD
2º de Cuaresma – Ciclo A
Génesis 12,1-4a; Salmo 32; 2 Timoteo 1,8b-10; Mateo 17,1-9
Domingo, 12 de marzo de 2017

Tirar para adelante, en la vida nos encontraremos muchas motivaciones para seguir con nuestras vidas, pero qué podemos hacer cuando estamos confundidos y dudamos hacia dónde ir, incluso pensamos que nos hemos equivocado de camino. Por eso Dios es nuestra referencia, nuestra brújula, nuestro norte. Cuando dudemos tenemos que rezar, y encontrar con Dios el camino a seguir.

El relato que en encontramos en el Génesis es fundamental para tener fe en Dios y en el cumplimiento de sus promesas. Abrán es el escogido para fundar una nación, por eso tiene que mostrar con sus actos la fe que tiene en Dios; Abrán comprendió la señal de Dios: dejar su pasado, dejar su sitio de confort, es decir, su casa, sus bienes, su historia, para emprender el futuro incierto a su avanzada edad, era sin duda un acto de fe. Cualquiera en su lugar no haría caso a Dios, y sin embargo Abrán y su familia emprende el viaje y comienzan una nación con unos pasos de fe ciega hacia a Dios. Ante la incertidumbre de la vida futura imploramos al Señor su misericordia con el Salmo 32:Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti”.


P. Chava, SVD
San Pablo escribe a Timoteo para motivarle a ser fiel en la evangelización de los pueblos, que se sienta orgulloso de ser parte de sus mensajeros por el mundo, pues Jesús y Dios nos necesitan para esparcir la semilla del Verbo Divino, es decir, la palabra de Dios a las naciones y hasta los confines de la tierra. Toda persona o comunidad cristiana que reciba la palabra de Dios será salvada porque ha recibido la gracia de Dios que cura y salva al ser humano de su pecado. Por eso quienes confían en el Señor, quien tenga fe en Jesús y en Dios, se salvará, pues la gracia de Dios hará milagros en ellos, para empezar los purificará y después les dará vida eterna.

En el evangelio de Mateo Jesús sube a la montaña con tres de sus discípulos, ellos se quedan admirados por la transfiguración que tiene Jesús, pues al lado de Jesús aparece Moisés y Elías todos brillaban  y lucían de blanco. Pedro quería hacer tres tiendas, es decir, deseaba quedarse en ese lugar, pero Jesús les hace regresar a la realidad con sus discípulos y bajan de la montaña: lo que podemos deducir es  la importancia de Jesús para escoger a tres de sus discípulos: Pedro, Santiago y Juan, ellos darán fe de la revelación y transfiguración sobre Jesús: porque Jesucristo es el enviado por Dios, por eso el resplandor divino y el lugar donde se hace: la montaña que nos recuerda el monte Sinaí donde Dios le habla a Moisés; Jesús es reconocido con el Mesías porque es justificado por Moisés y Elías que representan la ley y los profetas.

Las lecturas nos invitan a seguir con nuestras vidas pero al mismo tiempo a tener en cuenta a Dios en nuestras decisiones, para poder seguir: “tirando para adelante”, a pesar de nuestras dificultades,  nuestros miedos, nuestras crisis físicas o existenciales; porque sabemos que el Señor nos sostendrá y nos orientará para mirar más allá del tiempo y de la realidad; para descubrir que con Dios todo es posible y nada es imposible para Dios. Señor en ti confío, has de mi lo que quieras, sea lo que sea te doy las gracias, estoy dispuesto a todo con tal de que se haga tu voluntad en mi y en mi realidad y su entorno.




P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.



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