jueves, 17 de agosto de 2017

¿Qué hago por ti Señor? 20° Tiempo Ordinario, Ciclo A

20° Tiempo Ordinario, Ciclo A
Isaías 56,1.6-7; Salmo 66; Romanos 11,13-15.29-32; Mateo 15,21-28
Domingo, 20 de agosto de 2017
P. Chava, SVD
¿Qué hago por ti Señor? Habla Señor que tu siervo escucha, estoy dispuesto a todo para gloria tuya.

En el libro de Isaías, Dios da algunas recomendaciones litúrgicas, de alianza y de guardar el derecho es decir sus mandamientos: “Sobre como tienen que vivir ahora que están de vuelta en Jerusalén después de un gran periodo en el exilio”. 

P. Chava, SVD

San Pablo en la carta a los Romanos nos habla de revelación de Dios y la rebeldía de los hombres alejados de la fe. Pues quien presume de no conocer a Dios y vivir conforme a sus normas alcanzará misericordia, pero los rebeldes por opción, es decir, los que mismo sabiendo distinguir lo bueno de lo malo; lo que es grato a Dios y el pecado; se condenan así mismos por no optar por Dios y su misericordia, por eso Pablo quiere dar testimonio de palabra y de obra, porque quiere salvar al pueblo, para que por lo menos algunos alcancen la misericordia de Dios.

En el evangelio Jesús dice: “Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas”. Esto es porque ella a pesar de no ser judía y de recibir la negativa de Jesús para curar a su hija, ella la mujer cananea le dice a Jesús: “Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos”. Estas palabras conmueven a Jesús y “lo convierte”, descubre que no vino solo a salvar al pueblo de Israel sino a la humidad entera, sin importar su procedencia y clase social, como todas sus circunstancias. Solo basta que tengan fe.

P. Chava, SVD

En el devenir de la vida; la vida va sufriendo muchas transformaciones, algunas son tan vitales como la vida misma. La fe, la religión y sus consecuencias es parte integrante de la vida del ser humano, que no puede dejarse al: “hay se va”, sino con la misma seriedad de la vida, tenemos que definir nuestro papel en la historia en la construcción del Reino de Dios para hacer posible que se haga su voluntad entre nosotros: soñar con un mundo donde nos amemos, respetemos, nos ayudemos y aceptemos tal y como somos para mantenernos unidos en el Señor.

P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.




martes, 8 de agosto de 2017

No tengas miedo, 19° del Tiempo Ordinario, Ciclo A

19º del Tiempo Ordinario – Ciclo A
1 Reyes 19,9a.11-13ª; Salmo 84; Romanos 9,1-5; Mateo 14,22-33
Domingo, 13 de agosto de 2017

P. Chava, SVD

No tengas miedo, quien confía en Dios aprende a vivir sin miedo, porque todo lo puede con la providencia y ayuda de Dios.

P. Chava, SVD

En la primera lectura el profeta Elías reconoce el rostro de Dios no en
 el huracán, tampoco en el terremoto o en el fuego, sino en la suave brisa. Salió de la cueva y se puso en pie frente a Dios. Reconozcamos la presencia de Dios en nuestra vidas y cantemos el Salmo 84 Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación”.

En la segunda lectura San Pablo dice la verdad con la ayuda del Espíritu Santo; él reclama a los hijos de Israel para que crean en su enseñanza sobre Jesús; siendo  el Jesús descendiente de los patriarcas y que ya desde hacía tiempo Él vivió entre nosotros y no fue reconocido como el Mesías  y como el hijo de Dios.

P. Chava, SVD

En el evangelio Jesús se aparece a sus discípulos de una forma muy poco común, camina sobre las aguas de noche y ellos le confunden con un fantasma, por lo mismo le tienen miedo, Jesús les calma y les dice que dejen de tener miedo, Jesús sube a la barca y calma la tormenta.

Dios ayúdanos a vivir con libertad, con alegría, con confianza en ti Señor. Que vivamos en plenitud, libre de nuestros miedos que sepamos resolver nuestros problemas que nos vienen todos los días, pero con tu bendición y ayuda los superaremos, tenemos fe en Ti,  Dios, pero aumenta nuestra fe en Ti.


P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.
P. Chava, SVD

jueves, 3 de agosto de 2017

Transfigurcaión del Señor, 18º Tiempo Ordinrio, Ciclo A

Transfiguración del Señor, 18º Tiempo Ordinario, Ciclo A
Daniel 7, 9-10.13-14; Salmo 96; 2 Pedro 1,16-19; Mateo 17, 1-9
6 de agosto de 2017
 

P. Chava, SVD
Manda señales Señor, para que comprendamos tu voluntad en nuestras vidas. En las lecturas de hoy, Dios nos revela sus signos de poder y de gloria, nos revela su intención de mostrarnos a su Hijo muy amado; a nosotros nos toca creer en verdad que Jesús es el Hijo del Hombre y es al mismo tiempo el Hijo de Dios.
 

En la primera lectura Daniel tiene una visión apocalíptica: él mira como Dios corona al Hijo de Hombre y le da todo poder en el cielo como en la tierra; y su reino no tendrá fin. El salmo 96: “El Señor reina alégrese la tierra”.
 
P. Chava, SVD
 En segunda lectura  san Pedro recuerda a los cristianos, sobre la verdad revelada; ellos como discípulos de Jesús; les aseguro que no es un invento humano sino la voluntad de Dios en revelar que Jesús es el Hijo amada de Dios. Además añada el fundamento de su tradición el nombrar a los profetas como luz.
 

En el evangelio, en la montaña, Jesús se transfigura frente sus discípulos: Pedro, Juan y Santiago, ellos no pueden creer lo que ven: “Jesús brilla intensamente y aparece a su lado Elías y Moisés”, al mismo tiempo se escucha una voz: “Este es mi Hijo muy amado, escúchenlo”.
 

P. Chava, SVD
Todo esto es una teofanía o manifestación de Dios para revelación de la identidad de Jesús y su misión en este mundo, pero solo puede ser revelada después de que todo suceda, es decir, después de la pasión, la muerte y resurrección de Jesús: por eso “en el kerigma” dirigido a las primeras comunidades, llegaron a afirmar con fe y con verdad, los primeros cristianos: que Jesús es el Hijo de Dios, y su mensaje de salvación es el anuncio de la llegada del Reino de Dios que tenemos que poner en práctica con nuestras vidas.




P. Chava, SVD

P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.

viernes, 28 de julio de 2017

La sabiduría solo viene de Dios, 17 º Tiempo Ordinario, Ciclo A


P. Chva, SVD
17 º Tiempo Ordinario, Ciclo A

1 Reyes 3,5.7-12;  Salmo 118; Romanos 8, 28-30; Mateo 13, 44-52

30 de Julio de 2017

 

La sabiduría solo viene de Dios, pues en su proyecto de creación y de salvación contempla al hombre como el artífice de su redención. Pues cuando el ser humano comprende y discierne entre que es lo bueno y que es lo malo, tendrá el criterio de valorar y dar prioridad a sus necesidades físicas, económicas e espirituales. Pero para Dios está claro que el mayor criterio debe ser el amor, para tomar una buena decisión. 

 

En la primera lectura Dios le habla a Salomón en sueños, y le ofrece su ayuda, lo que sea. Salomón, se siente inexperto en la vida y mucho menos capacitado para gobernar, por eso le pide que le conceda: “un corazón atento para juzgar a tu pueblo y discernir entre el bien y el mal”. Dios le concedió “un corazón sabio e inteligente”. Por eso glorifiquemos al Señor con el salmo 118: “¡Cuánto amo tu ley, Señor!”.

 

P. Chava, SVD
San Pablo nos habla en la carta  los Romanos con estas enseñanzas: que toda persona unida a Cristo esta predestinada desde hacía ya mucho tiempo, algunos inclusive antes de nacer. Toda persona unida a Jesucristo esta llamada a ser su reflejo Dios en la tierra, es decir, a aprender de Jesús: de su evangelio, de sus normas, de sus valores, para luego meditarlos y asumirlos como regla de vida, por eso Dios llamo a los que Él quiso, los justifico es decir, los salvo, y todo esto para gloria de Dios.

 

En el evangelio Jesús nos hablan con tres parábolas sobre el Reino de Dios, y pone de manifiesto los valores de este mundo en comparación los de Dios.  Y son los siguientes: el tesoro escondido en el campo; la perla más preciosa; la red que coge peces en el mar y concluye con una alegoría de quien recibe el Reino de Cielos es como un padre familia que saca de su tesoro lo nuevo y lo antiguo, para su familia.

 

 Señor Tú eres amor, en ti confiamos y depositamos nuestras vidas. Ayúdanos a comprender que es lo que realmente nos conviene en nuestras vidas, para que podamos caminar a Tú lado, juntos como tu pueblo; Señor enséñanos el Reino de Cielos en la tierra: danos sencillez para aceptar tu voluntad; valor para asumirla; y alegría para proclamarla con nuestras vidas.

 


P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.


 
 

P. Chava, SVD

sábado, 22 de julio de 2017

Dios se hace visible, 16º Tiempo Ordinario, Ciclo A

P. Chava, SVD
Sabiduría 12, 13.16-19; Salmo 85; Romanos 8,26-27;  Mateo 13,24-43
16º Tiempo ordinario
23 de Julio de 2017

Dios se hace visible ante el ser humano en sus obras, todo su creación es huellas de su amor, de su poder y de su donde vida.

En el libro de sabiduría insiste que no hay dios como nuestro Dios, porque su fuerza y su poder ejercen justicia en el mundo. Dios gobierna con rectitud, quien confía en Él no quedará defraudado, quien no teme a Dios será sometido a su poder tarde o temprano. Pero Dios es el Señor de la misericordia pues busca la salvación del pecador y no su muerte, por eso da muchas oportunidades para que el ser humano se convierta y cambie de vida.   Salmo 85 Tú, Señor, eres bueno y clemente.

San Pablo escribe que el creyente poco o nada sabe pedir lo que le conviene según los planes de Dios, por eso desciende sobre él y en sus momentos de debilidad y duda le hace escudriñar su corazón para tomar decisiones que transformará su vida, pero sólo el que está atento a Dios comprenderá sus planes en su vida.

En el evangelio Jesús habla en Parábolas sobre el Reino de Dios: un hombre que sembró buena semilla en el campo; un grano de mostaza que uno siembra en el campo; la levadura  que amasa una mujer con tres medidas de harina. Las tres Parábolas nos hablan del núcleo creador de Dios guardado en lo sencillo y pequeño, pero en buenas circunstancias crece en tamaño, poder y fuerza, a tal grado que todos son afectados y beneficiados. Lo mismo es Dios con el ser humano, comienza con unos cuantos discípulos y ahora son millones en el mundo los que creen en Dios, pero a un falta mucho por sembrar, para que dé fruto el Reino de Dios a nivel mundial.

Nada nos turbe, nada nos espante solo Dios basta, pues quien confía en su misericordia comprende que teniendo a Dios de su lado todo es posible, todo es creíble, sobre abunda la gracia de Dios y sus bendiciones, hay mucha prosperidad y bienestar.


P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.

 

martes, 11 de julio de 2017

Dios baja hecho palabra, 15º del Tiempo Ordinario, Ciclo A

15º del Tiempo Ordinario, Ciclo A
Isaías 55,10-11; Salmo 64; Romanos 8,18-23;  Mateo 13,1-23
Domingo, 16 de julio de 2017

P. Chava, SVD
Dios baja hecho Palabra, y el Verbo se hizo Carne y habito entre nosotros. Las lecturas nos enseñan la capacidad de Dios de crear todo desde su palabra, y quien mejor que Jesús para transmitirnos la revelación de Dios. Solo Dios basta en nuestras vidas para que demos frutos en abundancia.  


P. Chava, SVD
En la primera  lectura el profeta Isaías, hace el oráculo del Señor, diciendo que toda palabra de Dios sale de su boca y no vuelve a Dios sin antes dar fruto como pasa con la lluvia, que después de empapar la tierra no se evapora sin antes fertilizar el medio ambiente, es decir, generar vida. Lo mismo es la palabra de Dios, cuando entre en contacto con las personas, fertiliza el corazón y la mente del ser humano, les hace cambiar su manera de ser, de pensar y de sentir, como crear sentimientos de amor, perdón, justicia y paz; en definitiva el Reino de Dios comienza a expandirse en el mundo. Salmo 64: La semilla cayó en tierra buena y dio fruto”.

P. Chava, SVD
En la segunda lectura san Pablo interpreta la espera de la segunda llega de Jesús como la espera y los dolores que sufre la mujer en el parto, “en el ya pero aun no”. A pesar de que hay dolor en la espera, habrá mucha alegría en la  llegada de Jesús porque nos salvará y nos dará la dignidad de ser hijos de Dios.

En el evangelio de Mateo, el mensaje es muy claro, el sembrador sale a sembrar, pero no toda la semilla da fruto, porque mucha semilla se perdió, por causa de la mala tierra y las circunstancias del lugar. Desgraciadamente el mensaje de Dios llega a la gente pero no todas las personas están atentas para escuchar el mensaje de Dios, y vivirlo, por lo mismo no da fruto, pero la gente sencilla y humilde de corazón ven a Dios y ellos dan fruto con acciones que dan amor, perdón, justicia, paz, y todo cuanto da felicidad y vida.

Dios creó el mundo con solo pronunciarlo, y lo hizo todo bien; todos los días nos sigue anunciando su buena noticia, estemos atentos para escuchar su voz, en la Biblia, en la comunidad eclesial, en la oración en la eucarística, en la caridad hacia nuestros hermanos, en nuestras vidas diarias a la hora de expresar lo que entienden el evangelio. El Reino de Dios se hace presente en cada cristiano que vive la fe y la pone en práctica, dando frutos como pueden ser de amor, paz y justicia. Por tanto, dejémonos tocar por la palabra de Dios y que ella crezca en nuestra mente y en nuestro corazón, para cumplir los planes de Dios en nuestra vida.

 
P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España. 


viernes, 23 de junio de 2017

Dios nos fortalece y consuela, 14º del Tiempo Ordinario – Ciclo A

P. Chava, SVD
14º del Tiempo Ordinario – Ciclo A
Zacarías 9,9-10; Salmo 144; Romanos 8,9.11-13; Mateo 11,25-30
Domingo, 9 de julio de 2017

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Dios nos fortalece y consuela, en nuestros momentos de debilidad Él viene a nuestro auxilio. Con Dios de nuestro lado nada nos puede faltar, nada malo puede estar encima de su poder; confió en Dios, Él me salvará.

 

En la primera lectura: la profecía de Zacarías es para consolar al pueblo de Israel, de la opresión, pues vendrá el Mesías y traerá la paz, se acabaran los instrumentos que causan muerte y miedo; él vendrá con un signo de paz: montado en un burro. Al levantar las esperanza de vida cantaremos el Salmo 144: “Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey”.

En la segunda lectura san Pablo dice a los romanos: que todos tenemos el mismo Espíritu de Cristo y estamos unidos en ese mismo Espíritu a Dios, por tanto así como este Espíritu resucito a Jesús así nos resucitará a nosotros porque nos alejamos de todo aquello que nos lleva al pecado y a la muerta pues nuestras debilidades de la carme; por lo mismo en nuestra conciencia está presente el diferenciar lo bueno de lo malo para alcanzar la vida eterna con la ayuda de Dios.


P. Chava, SVD
En la lectura del evangelio: Jesús da gracias a Dios por escoger a los humildes y sencillos para hacerles ver su presencia; los invita a descansar en su paz de sus sufrimientos; pues así como Jesús ha padecido, y por amor lo ha soportado todo así el que se acerca será consolado y fortalecido en el Señor. Del mismo modo los puros de corazón verán la presencia de Dios en sus vidas, y mismo en los mementos buenos como en los malos.

Dios consuela, ayuda, y sana nuestras heridas; con Dios a mi lado nada temo, el me salvará de la muerte, de mis pecados, de mis enemigos, de las personas que atentan contra mi vida, de las personas que no buscan herirme. Señor en ti confió mi vida, te entrego todo, quiero que se haga tu voluntad en mí, has de mi lo que quieras, sea lo que sea lo acepto todo y te doy las gracias por cuanto me das y me libras de mis males; te amo por siempre Señor.

P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España. 



P. Chava, SVD